La nueva familia MacBook Pro incorpora una rompedora batería que dura hasta 7 horas (8 horas en el modelo de 17 pulgadas) con una única carga.1 Gracias a la química avanzada y a un innovador método de carga, se puede recargar hasta 1.000 veces… más de tres veces la vida útil de las baterías de portátil corrientes.2 Todo esto, en un portátil tan fino y ligero como siempre.
Para las baterías, el tamaño sí importa. Cuanto mayor es su
capacidad, más autonomía tienen. El reto consiste en que el espacio dentro de un portátil es muy limitado, hasta el último milímetro cuenta. La mayoría de los fabricantes de ordenadores solucionan el problema apiñando tantas celdas de iones de litio como pueden en un paquete extraíble, por lo que añaden un mamotreto al sistema. Este enfoque da lugar a algunos problemas: en primer lugar, las celdas de iones de litio tienen una forma cilíndrica fija (se parecen a las pilas AA de toda la vida), así que condicionan el grosor del portátil; además, desperdician un valiosísimo espacio en las cavidades entre una y otra celda. Para prolongar la duración de la batería sin aumentar las dimensiones y el peso de nuestros portátiles, los investigadores e ingenieros de Apple han empleado polímeros de litio. Este tipo de batería se puede personalizar para que encaje a la perfección dentro de carcasas extremadamente finas, como las de un MacBook, MacBook Air o MacBook Pro.
Con el nuevo MacBook Pro, los ingenieros de Apple han ido más lejos: para que su batería de polímeros de litio sea todavía más grande, han buscado espacio extra dentro de la propia carcasa, y lo han encontrado en el sitio más insospechado… la propia batería extraíble. Las baterías extraíbles ocupan mucho, necesitan mecanismos que consumen espacio y las batería en sí va contenida en un aparatoso recipiente de plástico para resistir el desgaste; recipiente que, una vez más, ocupa espacio. Por último, la carcasa del portátil tiene que incluir mecanismos para albergar el compartimento de la batería independiente, como una portezuela y pestillos. Todas estas piezas ocupan un espacio que podría utilizarse para la propia batería.
Para dotar al MacBook Pro de la mayor batería posible sin aumentar sus dimensiones y peso, los ingenieros de Apple han eliminado todas las piezas necesarias para tener una batería extraíble y han incrustado la batería en el portátil. Esto permitió hacer hueco suficiente para una batería con un 40 % más de capacidad y que, por lo tanto, funcionara hasta ocho horas con una sola carga.
